Haberlos, haylos


A los islandeses les gusta mucho contar historias. Hasta el punto de que la sobremesa puede convertirse en interminable si las anécdotas que narrar son numerosas. El jueves estuve cenando con una chica que he conocido aquí y durante el postre me contó varias historias sobre los elfos (“álfar”) en Islandia, seres mitológicos que viven en las rocas y bosques. También me habló sobre su influencia, mágica y sobrenatural, en la vida diaria de los islandeses.

Ástrún me contó que un día cualquiera, al salir de una guardería donde trabaja, un hombre le pidió ayuda porque su coche no arrancaba. Después de un rato intentándole dar batería desde su coche, éste seguía sin ponerse en marcha. Lo más curioso es que en ese mismo momento apareció otra mujer a la que le pasaba lo mismo. Ninguno de los dos logró arrancar su respectivo coche. Lo curioso es que el aparcamiento de la guardería estaba siendo ampliado y para ello habían estado excavando junto a dos típicas rocas “élficas” -se caracterizan por ser bastante grandes, por tener forma de casa y por estar normalmente cubiertas de musgo-. Tras comprobar que los coches no arrancaban, todos se pusieron de acuerdo en que habían sido los elfos los responsables del incidente. Se estaban vengando de que estuviesen excavando tan cerca de su hogar.

Hay muchas más historias de este tipo que recorren el ideario popular. Lo curioso es que los islandeses no suelen admitir que crean en los elfos, pero saben que haberlos, haylos. Otro suceso relacionado con estos seres, una especie de duendes denominados “pueblo oculto”, llegó incluso a las páginas de los periódicos. Sucedió que para construir una carretera, y evitar desviarla demasiado, unas cuantas rocas “élficas” se apartaron de su lugar original. El resultado fue que las excavadoras dejaron de funcionar hasta el punto de que se decidió situar las rocas de nuevo donde estaban y finalmente se trazó la carretera rodeándolas.

Describiré brevemente la apariencia de estos elfos, por si diese la casualidad de que os encontráis con ellos cuando viajéis a Islandia. Son bajitos, suelen llevar ropajes de color claro, adornados con un cinturón y botones dorados. También llevan un gorro característico acabado en punta y que cae hacia adelante. Sólo si ellos lo deciden aparecerán ante vosotros, pero no os dejéis embaucar por ellos, porque si decidís seguirlos, os quedaréis con ellos para siempre.

Aquí os dejo otros tres testimonios gráficos de mi estancia antes de partir dentro de unas horas hacia Madrid. Ello no significa que deje de escribir en este blog porque aún me quedan muchas cosas que contar, tal vez demasiadas. Bless í bili, Reykjavík. Ég mun sakna þín.

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~ por Alda Ólafsson en 1 septiembre, 2007.

8 comentarios to “Haberlos, haylos”

  1. ¡Qué curioso! han escrito algún libro o documental sobre todas los sucesos paranormales o no se atreven por si se vengan los elfos ? a mi todas esas historias me gustan…

  2. El origen de los elfos
    Un buen día Dios todopoderoso fue a visitar a Adán y Eva, quienes le recibieron calurosamente y le enseñaron toda su casa. Asimismo le mostraron a sus hijos, los cuales le parecieron harto prometedores. Preguntó a Eva si no tenían más hijos, además de los que había conocido, pero ella contestó que no. Sin embargo, la verdad es que a Eva no le había dado tiempo a lavar a toda su prole y le daba vergüenza que Dios los viera, por lo que los escondió. Este extremo, no obstante, era conocido por Dios, quien dijo:
    —Que todo lo que se oculte a mí, también se oculte a los hombres.
    Y a partir de entonces los hijos sin lavar fueron invisibles a los ojos de la gente y habitaron los montes y las lomas, las colinas y las rocas. De ellos provienen los elfos, mientras que los humanos son descendientes de aquellos que Eva sí presentó a Dios. Los humanos nunca pueden ver a los elfos, a menos que éstos así lo deseen, y, sin embargo, ellos pueden ver a los humanos y dejarse ver a su antojo.
    (Del libro “Cuentos Populares Islandeses”, Iceland Review, Reikiavik 2000. Traducción: Kristinn R. Ólafsson y Marisol Álvarez)

  3. Takk Pabbi fyrir útskýringuna!

  4. Lo de la carretera nos lo contaron en la universidad y hasta nos enseñaron la noticia.

    Curiosa la historia de los elfos, algo religiosa pensaba que las historias the hidden people era algo más pagano. Pero si lo dice tu padre, no lo soy quien para dudar de ello.

  5. Hola Alda,

    tengo que contarle esta historia a mi tía. A ella le encanta la mitología y desde siempre me ha dicho que hay que darle caramelos a los duendes 🙂 Yo en parte me lo creo, aunque pueda ser irreal…

    Me está gustando mucho tu blog, y ya he leido casi todos los post.

    Un saludo

  6. […] elfos y fantasmas Hace unas semanas hablé sobre la influencia de los elfos en la vida diaria de los islandeses. Ahora se han difundido los resultados de un reciente estudio, […]

  7. hola soy de mexicana y a mi tambien me atrae esta mitologia creo que he enc ontradop una respuesta a mi interrogante sobre como dios los ve y los oculto.

  8. ¡Hola, de nuevo! Acerca de los Elfos, leí (en otro estudio sobre Tolkien y sus influencias literarias) que en la Mitología Nórdica suelen ser muy similares a los seres humanos, salvo que nos superan en belleza y quien los convirtió en seres bajos y traviesos fue la Cristianización.
    Por cierto, qué gusto encontrar otra mexicana interesada en la cultura Nórdica, ¡saludos, Eunice!

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