Icesave no acaba aquí
Islandia ha llegado por fin a un acuerdo con Reino Unido y Holanda para devolver los 3.800 millones de euros que tomó prestados de estos países para pagar los depósitos perdidos en la quiebra de Icesave [filial del Landsbanki], ha anunciado este domingo el Gobierno islandés.
Reino Unido y Holanda decidieron en junio prestarle a Islandia estos fondos, pero más tarde rechazaron un pacto que vinculaba más explícitamente las devoluciones al crecimiento económico de Islandia. Finalmente, los tres países han acordado que Islandia pague 2.500 millones de euros a Reino Unido y 1.270 millones a Holanda a partir de 2016 y en distintos plazos, informa la agencia AP. Las devoluciones dependerán indirectamente de la recuperación de la isla.
Después de tantos meses de agria polémica, de protestas en las calles y de que los islandeses cuestionasen la gestión del Ejecutivo de la primera ministra Jóhanna Sigurdardóttir, la cuestión Icesave desgraciadamente no acaba aquí. En la entrevista que le hice a Sigurdardóttir para El País en agosto pasado, le planteaba la siguiente cuestión: ¿Por qué? ¿Por qué los islandeses, o los contribuyentes, deben hacerse cargo del pago para arreglar todo este desaguisado? Aquí incluyo cuál fue su respuesta íntegra, la cual desgraciadamente no pude incluir en el artículo que apareció publicado:
“Lógicamente, la sociedad islandesa no está de acuerdo en pagar las deudas que no ha contraído y de las que no es responsable. Todos están descontentos con ello, yo también y mi gobierno. No obstante, creemos que no se debe escurrir el bulto y que debemos aceptar pagar las cantidades hasta la cantidad estipulada en las directrices europeas sobre el Fondo de Garantía de Depósitos.
Los depositantes del Landsbanki creían, y podían creer, que estaban asegurados en cuanto a estos depósitos y que entraba dentro de las competencias de las autoridades y los entes de control garantizar que así fuera. Pero, en nuestra opinión, esta directriz tiene sus defectos y no es aplicable en caso de un derrumbe del sistema financiero, como en el caso de Islandia. Consecuentemente, queremos reservarnos el derecho a revisar este asunto cuando la UE cambie la mencionada directriz, como seguramente hará.
Estoy convencida de que las autoridades islandesas, británicas y holandesas lograrán concluir este lamentable asunto de manera satisfactoria, aunque inevitablemente sus consecuencias recaerán sobre los islandeses convertidas en peores condiciones de vida. Todo ello es parte de la enorme factura que los experimentos de liberalismo económico y la codicia de los últimos años han dejado a la gente común en muchas partes del mundo”.



A mi lo que me llama la atención es lo de que tendrán peores condiciones de vida. Si en vez de tener 3 4×4 y dos casas pasan pasan a tener 1 turismo y un apartamento, creo que todavía estarán en mejores condiciones de vida que la mayoría del mundo.
Solo hay que darse una vuelta por Laugavegur para comprobar que la gente sigue vistiendo a la ultima, paseando sus 4×4 y bebiendo como si fueran a prohibir la bebida mañana. Ya quisiera España tener esta crisis.
Bless allir